Desde el compañerismo que acompañan a “los borrachos” velazqueños, que celebran el triunfo de Baco hasta la soledad expresada por la bebedora de ajenjo de Degas. De la solitaria botella que acompaña a los jugadores de carta de Cezanne a la algarabía de la fiestas parisinas de Renoir... O las obras de las vanguardias cubistas como la de Picasso o Juan Gris que nos han descompuesto ante nuestros ojos las botellas como si su contenido hubiese pasado a nosotros.
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Desde los clásicos renacentistas a las vanguardias de los “ismos” y a las tendencias mas modernas. En esta dirección puedes ver una buena colección de cuadros relacionados con el vino. www.vinilazio.org
Dos damas sentadas en un bar. Picasso. 1902 |
La literatura también ha reflejado el protagonismo del vino. En muchos casos nos mostró su lado más oscuro: esos personajes escondidos tras el alcohol, que nos presenta, por ejemplo el teatro de T. Williams. En otros casos, los personajes corren aventuras en torno a un barril de ron o amontillado.
Por su parte, la música (¿quién puede dudar de la relación entre flamenco y jerez) y el cine también se han sumado a ese reconocimiento ritual. Aunque en muchos casos ha reflejado más el alcohol de alta graduación. El séptimo arte nos ha regalado soberbias y dignas borracheras firmadas por Ford o Huston.
O tétricas, como la que acompaña al verdugo de Berlanga y Azcona a desempeñar su macabro trabajo. El Verdugo, 1963
El vino y sus efectos han entrado también en “el directo”televisivo. Recordarán los más viejos aquella sonada borrachera protagonizada por el dramaturgo Fernando Arrabal en un programa de debate durante la transición. Vino y Arte, siempre han formado un matrimonio sagrado. En nuestros días, el top cien de este matrimonio quizás sea la bodega de ElCiego en la que el arquitecto Frank O. Gehry ha mezclado titanio y Rioja, eso sí con gran acierto. Y en la que puedes, dice la publicidad, disfrutar de un nuevo concepto. Junto al vino, baños y
Spas también de vino. Pellejos y hollejos juntos para buscar un fin más acorde con los tiempos terribles, mercantilistas y consumistas que vivimos: relajarse, desconectar, trascender. Hoy, posiblemente en uno de los mejores momentos de la industria vinícola española, el vino se ve, paradójicamente, perseguido y humillado. Se ha dicho en otras ocasiones. El problema del alcoholismo no esta en el vino sino en la sociedad en la que vivimos. La quitapenas es desde antiguo una válvula de escape conocida. Este ataque es fruto de esta tendencia puritana que hace que se persiga de manera generalizada a toda conducta o pensamiento diferente y también de los procesos globalizadores que acompañan a la economía mundial. Pero, Vino y Verdad siempre han sido grandes amigos. Y esta, como sin duda sabemos, ha utilizado a aquel para florecer en los momentos más inoportunos. In vino veritas dirán los romanos quienes, por cierto, en tiempos del emperador Domiciano, allá por el año 92, ordenó la primera gran arrancada de viñedos en tierras galas, con el pretexto de fomentar otros cultivos mas rentables, pero en realidad con el objetivo de favorecer los caldos italianos frente a las excelencias galas. No me negaran que aunque la Historia no se repita si que tiende a parecerse enormemente.
En Chiclana, nos dice un texto de 1776 “la viña ofrece mucho fomento al pueblo y es uno de los nervios que la sostienen. El fruto de viñas, que será en todo el termino de 2.800 aranzadas, tiene dos destinos: en uba, una tercera parte que se lleva a Cádiz, isla de León, Real Arsenal de la Carraca y villa de Puerto Real para la venta, y en elaboración de vinos que se consumen en la maior parte en el pueblo y en corta proporción en Medina…..aunque antiguamente tenia salida para la Bahía de Cádiz”.
Parcela/Terreno en Chiclana de la Frontera (Cádiz) de 5.270 m²
Última actualización del anuncio: 29-Enero 2007
Precio: 84.000 € / 15,94 €/m²
* Superficie: 5.270 m²
* Tipo: Finca rústica
* Desnivel: Plano
* Edificabilidad: terreno rustico con viñedos en explotación en chiclana de la frontera, entre el marquesado y el pinar de los franceses). buenas vistas, mejor ver. la producción de viñedos deja 12000 euros/año.
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En las décadas pasadas muchos observamos con cierto estupor como, mientras los grandes bodegueros del marco y de otras zonas de España continuaban con su plantación y crecían en su actividad, nuestro pueblo, antaño productor, eso si modesto, de finos, moscateles y aguardientes, hoy se ha quedado prácticamente sin viñas y lo que es peor, sin cartas de plantación y sin viticultores. (Para los menos entendidos aclaremos que las cartas de plantación son los permisos legales que te permiten ejercer como productor). Gobernar es elegir y el dinero que se ofreció por arrancar viñas y el negocio que se vislumbraba desde finales de los 80 con la parcelación, venta y construcción de los terrenos, cegó y deslumbró a todo el que seguía teniendo unas aranzadas de viñedo y al político que debiera haber cuidado por un crecimiento que aunase tradición y modernidad. No se ha hecho y así nos va. Pero, además, es que nos hemos quedado sin viticultores. Sin esa gente, que generación tras generación habían ido recibiendo un saber, una cultura, la nuestra, la del vino. Y que hoy, muchos ya ancianos, miran a su lado, como los corredores de relevo para entregar el testigo, y …no ven a nadie.
Pero no nos pongamos tristes, se fue el viñedo, pero ni era tanto ni se fue del todo, y además nos quedan al menos las bodegas; como esta de El Carretero que me ofrece este espacio. Bodega que con vista y gran acierto supo girar poco a poco la actividad principal, transformarla, adaptarla a los tiempos. No cegarse con los ladrillos y tratar de convertir los otrora suelos de soleras en espacios abiertos al arte. Vino y arte, vino y cultura esta es la apuesta secreta y callada de Cristóbal Muñoz. ¡Buen viaje!.
Desde mi tonel particular. Diógenes
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